
Como estudiante de pedagogía estoy llevando a cabo unas prácticas en un centro educativo que me reporta una cantidad de información inmensa sobre la realidad educativa.
Por todo ello considero oportuno referirme a un caso en particular, y a una crítica en especial, a una profesora interina.
En mis prácticas estoy observando, como orientadora, ATE, PT, jefe de estudios y demás profesionales, se movilizan, hacen adaptaciones curriculares, solicitan información a otros centros, etc., para favorecer la integración y aprendizaje de alumnos/as con necesidades educativas especiales, pero cuando todas las orientaciones y asesoramiento son dados a su profesora-tutora, esta no es consciente de que en su aula tiene una alumna con estas necesidades, hecha a un lado todas las orientaciones y la considera en lo referente a su aprendizaje como una más en el aula, conllevando así un notable retraso, desmotivación y falta de interés por parte de la niña.
Es incalificable la falta de profesionalidad de esta profesora, que viendo como los demás se desviven por mejorar todas las situaciones del proceso educativo en los diferentes alumnos, ella lo tire todo por la borda, con el achaque de que el próximo curso no va a estar en este centro, y el profesor que venga luego que tire de el aprendizaje e integración de esta alumna.
Considero que los centros son comunidades de aprendizaje, y por ello, dicho vulgarmente, todos los que pertenecemos a él tenemos que arremangarnos, y estar para lo bueno y lo malo, sin importar el tiempo que vamos a permanecer en esta micro-comunidad. Tanto los buenos como los malos resultados, nos atañen a todos.
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